El nombre PVC proviene de policloruro de vinilo, el cual es un polímero termoplástico. El término anterior significa que dicho material, a temperatura ambiente, presenta características más rígidas que cuando ésta aumenta. Si lo hace, el material se vuelve más maleable y blanco, en otras palabras, es mucho más fácil de manejar. No importa qué tanto se haya modificado, los termoplásticos difícilmente alteran sus propiedades.

El policloruro sometido a cambios de temperatura se vuelve más blando, esto en mayores a 30 grados. Asimismo, es una resina que resulta de un proceso químico llamado polimeración. Entre sus principales características es que es resistente a todo lo eléctrico y al fuego. Además, es variado, pues existen diversos tipos de tuberías PVC.

Por un lado, existen los flexibles que pueden ser usados en la elaboración de juguetes, pero también en la de pavimentos. Por otro se encuentra el PVC rígido, el cual es utilizado para tuberías de reemplazo al hierro, material utilizado años atrás. Asimismo, puede ser ocupado en ventanas y envases.

Hoy en día la eficacia del PVC está comprobada pues ha sido probado en todo tipo de construcciones y proyectos como edificios y hospitales en donde ha demostrado su confiabilidad, durabilidad y seguridad.